Contenido Continente
Por momentos la magia se traduce en los detalles del contexto, la esencia del cuadro fluye desde su periferia a su centro. Cuando el toque lo da el contexto el cuadro parece tener horizonte, lejanía, luz. Cuando el toque lo da el detalle precioso de la figura principal el cuadro parece tener instante, mirada, voz. Una cosa permite la otra, como si en un ida y vuelta desde la forma a su periferia se fueran pactando los ritmos, negociando lo que el cuadro va a permitir develar y revelar.
La armonía perfecta, la posibilidad de observar cada detalle que convoca al laberinto de la mirada, invita a la escena del pintor, el otro cuadro del cuadro, el cuadro que la alteridad ofrenda, al yo que se hace moebiano entre lo que plasma y lo que olvida.


No hay comentarios:
Publicar un comentario